Al otro lado del espejo


Un espejo, un reflejo, una mirada y una conversación con el alma al desnudo indagando intimidades y sincerándose con el ser que se encuentra al otro lado del espejo.

Puedo pasar horas mirándome en un espejo no tanto por vanidad, sino hablando conmigo misma como quien habla con su mejor amiga.  Y quién si no nosotras mismas somos nuestras mejores amigas. Me miro y me pregunto tantas cosas que hasta a mí misma me da miedo contestar.  Pero nada como sincerarse frente al espejo.  Aquel que nunca miente.

Hoy tomo yo ese espejo en mis manos y en silencio miro su reflejo.  Más de lo que está ahí, mucho más, es todo eso que veo. Veo mi alma que me sonríe agradeciendo cada locura a la que mi corazón tuvo la fantástica osadía de empujarme. La miro, me mira y sonreímos en total complicidad. Es entonces que hablando con ese otro yo del espejo, veo a la mujer madura con uno que otro surco que adorna su cara, producto del recorrido de las manecillas del reloj de la vida.  Montañas rusas recorridas, felicidad plena ante la vida, agradecimiento por cada bendición recibida. Sonrío y la felicito por su labor cumplida.

Al tiempo que esa mujer me mira desde el otro lado, veo en su alma esa niña traviesa que siempre ha vivido en ella y se niega a desaparecer.  Esa que ahora envuelta en telas de colores, con collares largos y pelo alocado, bailando a su propio ritmo con pies descalzos se hace llamar Salomé.  Qué sería de mi vida sin mi Salomé! Esa mujer que no piensa, sino actúa, que se lanza sin temores, que se ríe de sus alcances y cuya imaginacion no tiene límites.  Y ahí a su lado siempre la mano fuerte de su amiga Pudencia, sufriendo cada aventura.  Veo a cada una de mis mujeres rodeando mi mundo y no puedo hacer más que honrarlas en mi existencia.  No.  No me arrepiento de nada.  Todo eso que soy, es por todo aquello que he hecho y he sido.  Solo siento gratitud por la vida, por las oportunidades, por las decisiones, por lo vivido, lo bailado y lo viajado.  Adoro esta aventura que es la vida y solo quiero seguir gozando de estar en ella.  Y espero, que esa niña que siempre ha habitado en mí , permanezca eternamente para no perder nunca la capacidad de sorprenderme con cada detalle que adorne mis días.

Converso conmigo a través de la mirada inquieta y a la vez serena que tengo frente a mi.  Sonrío al recordar el pasado y sueño al imaginar el futuro sabiendo que el presente es lo que tengo ahora para alcanzar cada uno de esos sueños y atesorarlos como recuerdos.  Reflexiones, felicidad, sonrisas, suspiros, de pronto algo de nostalgia y mucha gratitud. Esas, son las cosas que hoy resumen mi conversación con la mujer que está al otro lado del espejo.  Sonrío…. te quiero.

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A través de un café

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En mi rutina diaria de cada mañana, entre sorbo y sorbo de café, ojeo libros, apuntes, lecturas.  Hoy parece que cada cosa que pasa por mis ojos a través de mis manos, me envía un mismo mensaje: escribe.

No importa qué, pero escribe.  No importa si es bueno o malo, si tienes éxitos o fracasos, si te leen o no, escribe.  Lo relevante en todo este acto, es dejar que la inspiración hable de la manera que desee, darle rienda suelta a la creatividad que golpea a la puerta de la imaginación y persistir.

Y asi como lo mío es a través de unas letras, a otros será a través de una alquimia de ingredientes preparando manjares, o de un montón de colores que expresan una emoción, de un conjunto de palabras que se agolpan en la mente para ser escuchadas, de un pentagrama con notas musicales, o un momento compartido a través de un lente.

No escuchemos nuestra voz crítica, ni nos dejemos apoderar del afán de complacer a los demás, ni de nuestro miedo al fracaso.  Confiémos en lo que hacemos, dejemos que el impulso que mueve a Salomé, sea ése que nos revolucione el corazón y soltémonos a nuestra propia aventura.

Lo importante a la hora de soltarnos a un mundo de reinvención en una nueva etapa, y diría yo lo importante al hacer cualquier cosa que nos propongamos en la vida, es la dedicación y el amor que le pongamos a lo que nos llena y nos satisface.  Nada más.

Agua..!

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No les ha pasado que de pronto, de la nada, sin esperarlo, empiezan a desencadenarse una serie de eventos desafortunados todos al tiempo, uno detrás de otro y de repente nos vemos enfrentados a un caos que por insignificante que sea, crea una revolución?  Pues así me ha pasado en las últimas 48 horas.  Ya me siento, escribo y hasta me río de ver cómo es posible que todo pase al tiempo y con un elemento en común: el agua!!

Soy Leo, signo Fuego, llamas, candela y  lo menos agua del mundo, aunque adoro el mar para mirarlo y de repente para dejarme mecer un rato por sus olas. Pero de resto, en lo que al agua concierne, no le tengo mayores amores y mucho menos cuando a ésta le da por salirse de su lugar.  Y dicho esto, sigo mi cuento…

Primero fue una mancha amarillenta en el techo del apartamento justo debajo del mío, en medio de la sala.  Una humedad causada por el piso de mi ducha.  El daño no pasó a mayores y en teoría ya está arreglado.  Fue aquí cuando Antonia en su calidad de gerente inmediata, organizó todo para que el problema fuera solucionado por un experto en el menor tiempo posible.

Cuando ya estaba todo organizado y el orden volvía a reinar, estaba el sábado en la noche en la cocina preparando algo de comer.  Plan poco frecuente en nuestra rutina de un sábado en la noche.  El caso es que estábamos de descanso total, descalzos, en la cocina.  Mientras cocinaba, alcancé a oír como si una llave de agua estuviera abierta. Como sólo estábamos mi esposo y yo en el apartamento, pensaba que el ruido venía de algún vecino.  No le puse mucha atención hasta que  di un paso a la izquierda y mis pies descalzos pisaron algo que pareció una laguna de agua caliente…el calentador de agua se había roto y en segundos había inundado el patio de ropas y gran parte de la cocina.  Y no hay cosa que para mí sea más complicado que recoger agua…!!!!  Toallas, trapero, baldes, exprimir, secar, escurrir !  Simplemente lo detesto.

Salomé reía al ver el caos.  Descalza, saltaba sobre el charco tibio al tiempo que recogía su falda de colores y sus pulseras sonaban al ritmo de los gritos de Antonia que esta vez había perdido el control.  Prudencia trataba incesantemente de calmar los gritos de la diplomática del grupo y la brincadera de Salomé y hacerlas entrar en razón para que ayudaran a recoger tanto reguero.  Y es que el caos se apoderó de todas y cada una de mis mujeres.  Hasta Ella que repartía madrazos a diestra y siniestra aprovechando la libertad de expresión que había adquirido después de tanta terapia, no sabía qué hacer.  Y de pronto así como salido de un cuento de hadas, entró en escena mi esposo salvador y puso orden a tanto caos femenino. Con calma y una sonrisa en la cara fue ayudándome a trapear y secar.

Cuatro toallas empapadas y varias exprimidas de trapero después, mi esposo, mis mujeres y yo dábamos las gracias a Dios y al universo por haber estado nosotros ahí presentes en el momento del caos.  No podíamos ni imaginar la magnitud del desastre si el apartamento hubiera estado vacío.

Lo que más me impactó de todo esto, fue la actitud de él ante la situación. Con esa calma que lo identifica, me ayudó a ver el lado positivo de tanto enredo: estábamos ahí.  Así que la lección fue recibida una vez más y esta vez a través de sus ojos.  Salomé sonrió y reiteró una vez más por qué se enamoró de este ser tan especial. Saltó a sus brazos y lo llenó de besos. Prudencia, inclinó su cabeza al lado derecho y con su mirada dulce y agradecida le esbozó una tímida sonrisa. De esas que apenas logra hacer estirar los labios en forma de luna menguante sin necesidad de mostrar más. Antonia con la camisa blanca por fuera de su falda entubada, desbaratada en compostura después del stress, pero conservando su sex-appeal, agradeció con sus manos en forma de rezo yoga, cerrando los ojos tratando de volver a su normalidad y Ella con un simple “gracias” resumió todo.

No importa cuál difícil sea el momento o la situación, debemos ver siempre ese lado positivo que está en algún lugar.  A veces parece que no existiera, pero créanme, siempre ahí está.  O como diría alguien que conozco “hubiera podido ser peor”

Para cerrar, quiero compartir algo más: acabo de encontrar un cajón que hay debajo del lavadero, absolutamente inundado.  Se ha roto una manguera …!

Nueva página…nuevo libro??


Esa es la pregunta que me hago en este instante.  Había creído haber cerrado mi tiempo en este blog al escribir “Ciclos” en diciembre y con él cerrar lo que yo creía era mi ciclo en este mundo virtual.

Asi que gracias.  Gracias a mi círculo de mujeres y a todas esas personas que de una manera u otra me alentaron a continuar y me pidieron volver a saber de Salomé.  Salomé está acá. No se ha ido.  Y lo mejor, quiere hablar!!

Hoy estuve con mis mujeres cómplices de historias y me hablaban de la importancia de este año que ha comenzado.  En numerología, el 2016, cuyos dígitos suman 9, cerraba un ciclo de nueve años dando comienzo al 2017.  Si sumamos sus números, el resultado es 1.  El gran número 1, significa “comienzo”.  Este nuevo año  llega cargado de energía, de nuevas oportunidades, de sueños por cumplir y caminos por comenzar.  Por eso no se si esta nueva entrada a mi blog sea un nuevo libro en mi vida o simplemente una nueva página del camino que comencé a andar con pies descalzos, melena alborotada, pandereta en mano y cientos de telas bailando al ritmo de mis caderas el año anterior.  Sólo se que el camino que emprendí con el propósito de encontrar un nuevo rumbo en mi vida, fue el encargado del nacimiento de Salomé y Prudencia y de ayudarme a través de sus letras a soltar, a pasar páginas, a cerrar capítulos y a ser quien hoy soy gracias a todo eso que fui.

Hoy Salomé vive en mí tanto como Prudencia, Ella y Antonia.  Bueno, si… lo admito… Salomé ocupa casi la totalidad de mí, pero como no es tan acaparadora, acepta que existan las otras tres a su lado.  No podría ser completa si su locura fuera la única protagonista de mi vida.  De vez en cuando doy cabida a mis mujeres analíticas.  A esas que me incitan a parar, pensar, recapacitar y decidir.  Pero confieso que la mayoría de las veces, el impulso de mi Salomé con su corazón en pleno, toma las decisiones y casi siempre acierta.  Es por eso que este año, le doy más cabida a todo eso que me habla desde el alma y he decidido escuchar más a la señora Intuición que ya no susurra sino grita.  Es ese algo que deberíamos aprender a escuchar y a seguir.  Algunas veces llega tímida y apenas es oída pero sin ser tomada en cuenta.  Escuchémosla.  Dejémosla entrar y creámos en ella.  Nunca nos traicionará.

Asi pues, démosle la bienvenida a un año que comienza otro nuevo ciclo.  Un año que nos invita a dar ese paso que no nos hemos atrevido a dar por miedo, pereza o simplemente por dejarlo para después.  Ya es hora de comenzar  proyectos, sueños, caminos.

Ciclos


Un lunes que da comienzo a una semana, un primero de cada mes, un enero donde nace un nuevo año, una luna llena en un ciclo lunar que hipnotiza mis noches con su presencia.  Siempre espero la llegada de alguno de estos para comenzar algo nuevo.  No se por qué, si sé que cualquier día podría empezar cualquier proyecto que tuviera en mente.  El propósito sale es de mí, pero yo…yo, siempre espero alguno de estos.

De todos los ciclos, tal vez el más significativo es el que se cierra hoy.  Y yo, en lugar de hablar de  mis propósitos para el nuevo año, quiero es agradecer todas las bendiciones recibidas.

Éste fue un año especial.  Un año de magia, hadas, seres de luz y guías con las que comencé a descubrir mi propósito de vida en este momento de existencia.   Un año en el que crecí soltándo mi alma y aprendiendo de historias maravillosas en un círculo de mujeres mágico.  Un año bueno, aunque duro por lecciones aprendidas donde lo más difícil fue aceptar lo que no se puede lograr y soltar.  Soltar todo eso que no quiere estar.  Un año donde puse fin a un listado de puntos suspensivos.  Un año que me abrió las puertas a un conocimiento interior espiritual lleno de luz  en el que me permití dejar solamente esas cosas que me llenan el alma y me dan felicidad y alejar las pocas otras que me alcanzan a romper.  Un año en el que dí rienda suelta a mis letras y donde me adentré en lo más profundo de mí para conocer en escencia todas esas partes que me conforman.  A cada una de éstas, le dí vida, pesonalidad y un nombre y le agredecí su presencia en mí por hacerme ser quien soy.  Salomé, Prudencia, Rafaella y Antonia, gracias por estar en mi.

Y fue un año en el que confirmé que soy una Salomé.  Una loca apasionada, soñadora y romántica que se rige por impulsos, oyendo principalmente aquellos de su corazón y dando rienda suelta a sus antojos sin descansar hasta conseguirlos, a pesar de la sabia presencia de Prudencia que la frena e infructuosamente trata de editar .  De vez en cuando entran en escena Ella con su proceso de aceptación y voz propia y Antonia con su palabra precisa en el momento perfecto.  Vamos a ver cuántos seres más se unirán a mi aventura.  Por ahora somos éstas.  Y todas, somos una.  Y asi, con mis mujeres cierro no solamente un año sino muchos ciclos para dar comienzo a nuevos sueños, nuevas metas, nuevas aventuras.

Feliz 2017 a todos!  Bendiciones, buena salud,  mucho amor y felicidad y que cada uno de sus propósitos, se haga realidad.

Mariposas rojas

Hoy me despierto y así como todos los años desde que tengo memoria, miles de mariposas rojas bailan en mi panza.  Hoy es Navidad.  En mi país, lo celebramos hoy: 24 de Diciembre.  Hacemos cena, repartimos regalos y cantamos villancicos de la manera más hermosamente desentonada, alrededor de un pesebre mientras rezamos la novena.  Son tradiciones que llevamos pasando de generación en generación y tratamos de mantener a pesar de la evolución del tiempo y de la edad.  Y al decir edad me refiero a esa de la adolescencia, donde todo “adolesce” y el oso – como muchos le decimos acá a la pena- se apodera de los hijos.  Pero igual rezan, cantan y se divierten en familia.  Y es eso lo que esta época significa.  Estar en familia, compartir momentos especiales y recordar que ese Ser que nació en un pesebre nos une en esta ocasión especial para recordarnos el significado de su nacimiento.  Y mientras rezamos y lo recordamos, le damos gracias por tantas bendiciones recibidas y por el regalo tan especial de estar reunidos a su alrededor.
Yo, a lo Salomé, gozo al ver el árbol lleno de regalos.  Me invade esa niña que hay en mí.  Soy pésima empacando.  Pareciera tener dos manos izquierdas porque me quedan fatal mis regalos.  Hago lo mejor que puedo y trato de esconder los defectos con cintas y moños…lo cual a veces hace que queden peor.  Pero bueno, la intención es lo que vale.  Y el amor que le pongo a cada regalo tan pensado para el que será recibido, importa más que un papel mal puesto.  A veces pido ayuda y los llevo a un lugar para que queden divinos, pero el tráfico de esta ciudad es cada vez más imposible y termino siendo yo la empacadora no solo de los que doy, sino de los que dan mis hijos que ya hacen las compras por su lado.  

Adoro abrir paquetes y ver la cara de los demás al ir descubriendo qué hay detrás de cada empaque y soñar con la comida que me espera.  Hoy, vienen los abuelos a almorzar a mi casa.  Desde ya comienza el agite navideño organizando la mesa que los va a acoger, el horno empieza a botar olor a galleta de jengibre y el vino caliente con su aroma llena de clavos y canela toda la casa.  En la noche, nos reuniremos en casa de mi hermano con el resto de la tropa y una vez más, cantaremos y cenaremos.  Adoro esta época.  Adoro estar reunida con toda la familia y ver el desorden generacional congregado en un pequeño espacio.  Hay bulla, música, desorden, risas, charlas, ansiedad de los más pequeños por la llegada del Niño Dios.  Corren, gritan, juegan.  Imposible calmarlos con tanta emoción que les corre por las venas.  La misma que me corre a mi !!

Asi que a pesar de haberme perdido un par de meses por no encontrar mis letras disponibles para ser escritas, quiero agradecer a mis lectores su espera y comentarios y dar la bienvenida a los que se han sumado durante mi ausencia en esta aventura literaria de sueños y vivencias.  Les deseo a todos y cada uno de ustedes una Feliz Navidad llena de amor, paz y felicidad y miles de bendiciones para cada hogar.  

Un Camino por andar

Hay momentos en la vida en que todo se confabula para hacernos llegar una señal.  El universo conspira y junto con todas esas fuerzas ajenas a nuestra vida tan terrenal, el mensaje nos llega de una forma u otra.  Lo importante es captarlo y no dejarlo pasar.  Estar atentos y poner nuestra intuición a flor de piel para recibirlo y tomarlo.  Es asi como de diferentes maneras me voy acercando más y más a la idea de hacer el Camino de Santiago.  Está en el bucket list que tenemos mi marido y yo para un futuro más cercano que lejano.

Me encuentro con diferentes personas que alrededor de una taza de café me cuentan que acaban de llegar de hacerlo, otras que lo están empezando a hacer y muchas otras que como nosotros, lo están planeando.  Cada uno lo hace por una razón muy personal.  Y es entonces cuando me pongo a pensar cómo será hacer un peregrinaje mi marido y yo, junto con todas mis mujeres.  Mucha paciencia y toneladas de amor y comprensión como las que ha tenido en estos años, tendrán que ser su alimento diario.  Ya veo a Salomé queriendo hablar con cuanto peregrino se le atraviese en el camino para saber de sus vidas y las razones que lo impulsaron a hacerlo.  Esta mujer es tan atrevida como curiosa.  Y detrás veo a Prudencia con sus pies enormes y pesados, preguntándose a qué horas se dejó influenciar por los deseos y las locuras de su amiga.  Imagino que Antonia y Ella serán las encargadas de mantener el equilibrio entre la locura y la cordura haciendo uso de su habilidad para controlar cada situación que se presente por el impulso desenfrenado de mi alma gitana y lidiando para que mi marido disfrute de tanta compañía.
He aprendido mucho de los relatos y consejos de algunos peregrinos, y he leído historias llenas de frases que me llegan al alma y me impulsan a continuar con el deseo de hacer el recorrido con el único propósito de alimentar mi espíritu y disfrutar de cada paso dado para alcanzar un destino.  Y asi, leyendo este libro que leo ahora, “Walking Home” de Sonia Choquette, coach intuitiva de vida y mentora espiritual, he encontrado esta frase que hoy comparto y dejo con ustedes:

“Sometimes experiencing a person who sees us in the light of our true spirit and helps us remember  who we really are is all we need to recover ourselves”

Sonia Choquette, Walking Home. A Pilgimage from Humble to Healed.